Si sabemos «qué» hacer ante un traumatismo dental podremos salvar muchos dientes. Los traumatismos que afectan a los dientes pueden ser de dos tipos; fracturas y luxaciones.
Las fracturas comportan la rotura del diente a cualquier nivel, mientras que las luxaciones suponen que el diente se mueva dentro del hueso, en cualquier dirección, siendo la peor de las luxaciones la avulsión, que es la salida completa del diente de su alojamiento en el hueso.
¿Qué hacer ante una fractura?
Buscar los trozos rotos y acudir inmediatamente a un odontopediatra ya que los fragmentos de diente, en la mayoría de las ocasiones, pueden engancharse al diente de nuevo.
El odontopediatra procederá a realizar un estudio radiográfico para comprobar el estado del diente y aplicar el tratamiento correcto.
¿Qué hacer ante una luxación?
Acudir inmediatamente, en el transcurso de la hora siguiente al accidente, a un odontopediatra para recibir el tratamiento correcto.
En los casos de luxación (completa o no) el diente debe ser inmovilizado mediante una férula que el odontopediatra confecciona al momento.
¿Qué hacer si se sale el diente?
¡Localiza el diente! Si es ya un diente definitivo, se puede reinsertar en su lugar. ¡A través de este enlace te enseñamos cómo hacerlo!
1
Lavar el diente bajo un chorro de agua, sujetándolo por la corona y sin rascar o frotar la raíz, para poder reinsertarlo en su lugar.
2
Una vez reinsertado el diente, hacer morder una gasa o un pañuelo para mantenerlo fijo, mientras acudimos a la consulta del odontopediatra.
3
En el caso que no sepamos cómo reinsertar el diente o no nos atrevamos, mientras acudimos a la consulta, transportaremos el diente en un vaso con leche o suero fisiológico.
Fuente e imágenes: Sociedad Española de Odontopediatría
